El proyecto obliga a los canales de televisión abierta a transmitir diariamente 4 horas de programación educativa (dos bloques de 2 horas cada uno) mientras dure la emergencia sanitaria por COVID-19, para que estudiantes de educación básica y media puedan acceder a contenidos alineados con el currículum nacional sin depender de internet.
Durante la pandemia de COVID-19, las escuelas cerraron y la educación pasó a ser remota, pero aproximadamente el 50% de los hogares chilenos no tiene internet fijo estable. La televisión abierta llega gratuitamente al 100% del territorio y está presente en la mayoría de los hogares, por lo que puede ser una herramienta crucial para que estudiantes sin acceso digital no queden rezagados. El proyecto busca reducir la brecha educativa y garantizar continuidad en el aprendizaje durante la crisis sanitaria.
Generado el 8 jul 2026
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