El proyecto obliga a las empresas proveedoras de internet a entregar acceso gratuito a estudiantes vulnerables cuando las autoridades suspendan las clases presenciales por emergencias sanitarias u otros peligros para la salud pública. El servicio debe activarse en máximo 72 horas y garantizar velocidad suficiente para educación a distancia.
Durante emergencias sanitarias o crisis que cierren las escuelas, muchos estudiantes vulnerables no tienen acceso a internet en casa, lo que les impide continuar su educación en línea. El proyecto busca evitar que la brecha digital profundice las desigualdades educativas en momentos de crisis, garantizando que la falta de recursos económicos no sea un obstáculo para que niños y jóvenes de familias pobres sigan estudiando.
Generado el 8 jul 2026
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