El proyecto busca fortalecer la participación de los padres y apoderados en las decisiones de inversión de los establecimientos educacionales. Para ello, requiere que inversiones en infraestructura, equipamiento u otros elementos superiores a 250 unidades tributarias mensuales sean consultadas al Consejo Escolar, y que este órgano solo pueda emitir un pronunciamiento favorable si cuenta con la aprobación de la mayoría absoluta de los sub-centros de padres del establecimiento.
Actualmente, los padres tienen derecho constitucional a participar en la educación de sus hijos, pero su participación en decisiones de inversión es limitada. Este proyecto busca que los padres tengan una voz efectiva en inversiones que impactan directamente en el día a día de los estudiantes, como infraestructura y equipamiento. Esto responde a la idea de que los padres, como actores clave de la comunidad escolar, deben tener poder de decisión en asuntos que afectan a sus hijos, no solo ser informados o escuchados pasivamente.
Generado el 8 jul 2026
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