El proyecto permite que en juicios penales que duren más de 6 meses, el tribunal pueda suspender las audiencias hasta 6 veces por razones de necesidad, con un máximo de 60 días totales de suspensión. Esto busca evitar que la nulidad del juicio ocurra cuando un juez necesita licencia médica o feriado, lo que actualmente sucede si la suspensión excede 10 días.
Los juicios penales complejos con múltiples imputados, peritos y pruebas pueden durar años. Actualmente, si un juez se ausenta por más de 10 días (por licencia médica o feriado), todo el juicio se anula y debe reiniciarse, perdiendo tiempo y recursos públicos. Esto también vulnera el derecho del imputado a ser juzgado en plazo razonable y afecta los derechos laborales de los jueces. La reforma busca flexibilizar estas restricciones en casos prolongados sin comprometer la garantía de inmediación (que el juez esté presente durante el juicio).
Generado el 8 jul 2026
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