El proyecto prohíbe la construcción de nuevas centrales termoeléctricas a carbón en Chile y establece que las plantas existentes con menos de 30 años de antigüedad deberán cerrar a partir del 31 de diciembre de 2025. El objetivo es reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y cumplir con los compromisos climáticos internacionales de Chile.
Chile se comprometió internacionalmente (Acuerdo de París) a reducir emisiones de gases de efecto invernadero. El sector energía es responsable del 78% de las emisiones nacionales, siendo la generación eléctrica a carbón la mayor fuente individual. Las termoeléctricas a carbón causan contaminación del aire, agua y suelo, y estudios demuestran efectos graves en la salud: mayor riesgo de enfermedades respiratorias, cardiovasculares, cáncer, bajo peso al nacer y problemas cognitivos en niños. La prohibición busca descarbonizar la matriz eléctrica para permitir la electrificación de otros sectores (como transporte) sin aumentar emisiones.
Generado el 8 jul 2026
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