El proyecto entrega un bono extraordinario de $50.000 por cada hijo menor de edad (o causante) a familias de bajos ingresos que reciben subsidio familiar o asignación familiar. En promedio, cada familia beneficiaria recibiría $100.000, alcanzando aproximadamente 1,3 millones de hogares en situación de vulnerabilidad.
El proyecto responde a una crisis social que afectaba al país en octubre-noviembre de 2019, con manifestaciones masivas de ciudadanos demandando mayor equidad y dignidad. El bono busca aliviar la situación económica inmediata de las familias más vulnerables, mejorando su ingreso familiar en un contexto de malestar social y presión sobre la economía local. Se enmarca en una agenda social más amplia que incluye mejoras en pensiones, salud y servicios básicos.
Generado el 8 jul 2026
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