El proyecto propone que todos los conductores de transporte público, privado y de carga deben someterse a pruebas de detección de somnolencia y fatiga antes de salir a la ruta, usando tecnología que analiza el estado de la pupila. Si la prueba es positiva, el empleador debe impedir que el conductor maneje por al menos 2 horas. Carabineros también podría solicitar estos exámenes en cualquier momento en la calle.
La mayoría de los accidentes vehiculares en Chile son causados por factores humanos, incluyendo somnolencia y fatiga. Aunque existen pruebas para detectar alcohol y drogas, no hay herramientas objetivas para identificar conductores cansados, especialmente en buses de larga distancia. Esta medida busca reducir accidentes y proteger la vida de conductores, pasajeros y peatones mediante detección temprana de fatiga.
Generado el 8 jul 2026
No fue posible generar este resumen — reintentando automáticamente.