El proyecto rebaja la rentabilidad de las empresas de distribución eléctrica al cambiar la tasa de retorno fija del 10% por una tasa variable calculada cada cuatro años según condiciones reales de mercado (con piso del 6%). También moderniza el proceso de fijación de tarifas para que sea más transparente, participativo y basado en estudios de costos más rigurosos, buscando que las tarifas reflejen mejor los costos reales de prestar el servicio.
La regulación actual de distribución eléctrica data de los años 80 y usa una tasa de retorno del 10% que no refleja las condiciones económicas actuales ni el menor riesgo del negocio. Esto ha mantenido tarifas más altas de lo necesario. El proyecto busca modernizar la regulación para que las tarifas sean más justas y reflejen costos eficientes, beneficiando a los consumidores con tarifas más bajas, mientras mantiene incentivos para que las empresas inviertan en mejorar el servicio. También abre el proceso tarifario a mayor participación ciudadana y transparencia.
Generado el 8 jul 2026
Generado el 8 jul 2026