El proyecto obliga a las empresas de agua potable a instalar bebederos públicos gratuitos en plazas y paseos, a los locales de comida a ofrecer agua potable sin costo a sus clientes, y a lugares de trabajo y escuelas a garantizar acceso a agua potable de calidad para beber. El objetivo es promover el consumo de agua en lugar de bebidas azucaradas y asegurar que todas las personas tengan acceso a este recurso esencial.
Chile tiene altos índices de sobrepeso y obesidad infantil (50,3% de niños de primero básico), y es el segundo país de la región en consumo de bebidas azucaradas. El acceso garantizado a agua potable gratuita busca mejorar la salud pública, reducir enfermedades crónicas asociadas a la obesidad y cumplir con el derecho humano al agua reconocido en tratados internacionales. Actualmente, el Código de Aguas de 1981 permite que el agua se destine libremente sin priorizar el consumo humano, lo que genera desigualdad en su acceso.
Generado el 8 jul 2026
Generado el 8 jul 2026