El proyecto reconoce y protege los derechos de personas con enfermedades terminales, estableciendo que tienen derecho a cuidados paliativos integrales (alivio del dolor y síntomas físicos, psicológicos y espirituales) y a ser informadas sobre su estado de salud. Prohíbe explícitamente acelerar la muerte, practicar eutanasia o ensañamiento terapéutico, considerando la muerte como un proceso natural que debe respetarse con dignidad.
En las últimas décadas, los avances médicos han complejizado cómo enfrentamos la muerte y el sufrimiento. Actualmente, muchas personas con enfermedades incurables reciben tratamientos que prolongan artificialmente la vida sin mejorar su calidad. El proyecto busca cambiar esto: reconocer que el alivio del sufrimiento es un deber del Estado y la sociedad, y que la muerte es un proceso natural que merece ser abordado con dignidad. Esto implica pasar de una medicina solo curativa a una que también incluya cuidados paliativos integrales (físicos, psicológicos, sociales, familiares y espirituales), beneficiando tanto al paciente como a su entorno.
Generado el 8 jul 2026
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