El proyecto busca que los usuarios de electricidad que eran dueños de sus medidores antes de 2021 mantengan esa propiedad y reciban compensación si la empresa decide cambiarlos. Además, obliga a las empresas eléctricas a hacerse cargo de los costos de reparación y reemplazo de medidores, y a gestionar adecuadamente los residuos que generan estos cambios.
Actualmente, las empresas eléctricas cobran a los usuarios el costo de cambiar sus medidores, lo que el proyecto considera una vulneración del derecho de propiedad. Además, el reemplazo masivo de medidores genera residuos que pueden contaminar el ambiente si no se gestionan correctamente. El proyecto busca proteger el patrimonio de los usuarios y asegurar que las empresas asuman responsabilidades ambientales por sus operaciones.
Generado el 8 jul 2026
No fue posible generar este resumen — reintentando automáticamente.