El proyecto propone que la educación básica y media incorporen obligatoriamente un componente de educación digital en sus planes de estudio. Este componente enseñaría tanto el uso práctico de internet y herramientas computacionales como los riesgos asociados: ciberacoso, grooming, adicción, exposición a contenido inapropiado y robo de información personal.
Los jóvenes chilenos usan internet intensamente desde edades tempranas (78% de menores entre 12-17 años tiene acceso), pero carecen de formación sistemática sobre riesgos digitales. Estudios muestran que el 36% de menores ha tenido experiencias negativas en línea (acoso, bullying), el 50% chatea con desconocidos, y más del 30% carece de instrucciones para navegar seguro. Aunque internet es herramienta valiosa para aprendizaje (79% lo usa para aprender), se requiere educación formal que equilibre oportunidades con protección contra adicción, explotación sexual y otros peligros.
Generado el 8 jul 2026
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