El proyecto propone crear un marco legal para promover el uso eficiente de la energía en Chile. Para ello, obliga a las grandes empresas a medir y reportar su consumo energético e implementar sistemas de gestión de energía; requiere que las viviendas nuevas tengan calificación energética antes de venderse; establece que organismos públicos reporten y mejoren su eficiencia energética; regula la interoperabilidad de cargadores para vehículos eléctricos; y fija estándares de eficiencia para vehículos nuevos.
Chile importa el 65% de su energía de mercados internacionales volátiles, lo que afecta la seguridad energética y competitividad del país. El sector energético es responsable de contaminación local y emisiones de gases de efecto invernadero. Las familias vulnerables gastan hasta el 13% de su presupuesto en energía, y las empresas dedican entre 8% y 15% de sus costos a combustibles y electricidad. Mejorar la eficiencia energética reduciría costos, emisiones, dependencia externa y mejoraría la calidad de vida. Se espera una reducción del 5,5% al 7% del consumo energético al 2030-2035, equivalente a ahorros de 2.400 a 3.500 millones de dólares anuales y reducción de 4,6 a 6,8 millones de toneladas de CO2.
Generado el 8 jul 2026
Generado el 8 jul 2026