El proyecto crea un registro nacional voluntario donde los padres pueden inscribir a sus hijos mortinatos (fallecidos antes de nacer) con un nombre propio. Esto permite que los padres puedan identificar y sepultar dignamente a sus hijos, facilitando el proceso de duelo sin afectar derechos patrimoniales ni sucesorios.
Actualmente, los padres cuyos hijos mueren antes de nacer no pueden individualizar legalmente a sus hijos con un nombre. Esto genera dolor adicional al momento de la sepultación, donde los restos quedan registrados como "N.N" (sin nombre). El proyecto aborda un vacío legal que impide a las familias vivir su duelo en condiciones de dignidad, reconociendo una necesidad que la sociedad civil ha señalado hace años. Países como España y Alemania ya permiten este reconocimiento.
Generado el 8 jul 2026
Generado el 8 jul 2026