El proyecto propone proteger las turberas (humedales especiales del sur de Chile) prohibiendo la extracción comercial de turba y musgo, y exigiendo evaluaciones ambientales rigurosas para cualquier proyecto que afecte estos ecosistemas. Busca reconocer las turberas como reservas estratégicas para regular el clima, el agua y la biodiversidad, en lugar de tratarlas como recursos mineros explotables.
Las turberas chilenas cubren aproximadamente 10,7 millones de hectáreas y almacenan un tercio del carbono mundial del suelo, siendo cruciales para regular el clima global y mantener reservas de agua dulce. Su explotación indiscriminada en los últimos 20 años ha causado degradación irreversible de estos ecosistemas. El proyecto responde a compromisos internacionales (Convención Ramsar, Convenio de Diversidad Biológica) y busca evitar que Chile repita los errores del Hemisferio Norte, donde la extracción de turberas ha generado daños ambientales significativos e irreversibles.
Generado el 8 jul 2026
Generado el 8 jul 2026