El proyecto obliga a que cualquier proyecto que pueda generar contaminación lumínica en zonas de desarrollo astronómico (especialmente en Antofagasta, Atacama y Coquimbo) deba someterse a un Estudio de Impacto Ambiental. Esto busca proteger la calidad de los cielos para la investigación astronómica y el turismo, además de resguardar la salud humana y la biodiversidad nocturna.
Chile concentra entre el 60 y 70% de la capacidad astronómica mundial, con especial concentración en el norte. La contaminación lumínica de ciudades como Antofagasta, La Serena y Coquimbo amenaza esta ventaja competitiva científica y turística. Además, la luz artificial excesiva afecta los ritmos circadianos humanos (alterando el sueño y producción de melatonina), daña ecosistemas nocturnos frágiles del Desierto de Atacama, y reduce la calidad de un patrimonio ambiental y cultural reconocido internacionalmente.
Generado el 8 jul 2026
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