El proyecto fortalece la protección de niños y niñas internados en residencias al exigir que los jueces revisen la medida cada tres meses en audiencias presenciales (en lugar de solo solicitar informes escritos), que siempre designen un abogado independiente para defender los intereses del niño, y que escuchen al niño en cada revisión.
Actualmente hay miles de niños separados de sus familias en residencias institucionales. El Comité de Derechos del Niño de la ONU ha expresado preocupación por la cantidad de niños en estos centros, la calidad de la atención y casos de violencia. Las revisiones actuales (cada seis meses, solo por informes escritos) son insuficientes para garantizar que estos niños reciban protección real. Este proyecto busca que las revisiones sean más frecuentes, presenciales y con participación del niño, reduciendo el riesgo de que permanezcan innecesariamente separados de sus familias o en condiciones inadecuadas.
Generado el 8 jul 2026
Generado el 8 jul 2026