El proyecto obliga a todos los establecimientos educacionales reconocidos por el Estado a enseñar educación en sexualidad, afectividad y género de forma obligatoria en enseñanza básica y media. Busca que los estudiantes reciban información sobre derechos reproductivos, métodos anticonceptivos, prevención de infecciones de transmisión sexual y violencia sexual, con contenidos definidos en las bases curriculares y fiscalizados por el Estado.
Chile ha experimentado un aumento del 96% en casos de VIH entre 2010 y 2017, con cifras superiores a países africanos. Otras infecciones de transmisión sexual también han aumentado significativamente (gonorrea 200%, sífilis 300%). La ley actual de 2010 dejó la educación sexual al arbitrio de cada establecimiento sin fiscalización efectiva, resultando en que adolescentes carezcan de información básica sobre sexualidad responsable, derechos reproductivos y prevención. El proyecto busca que una educación sexual integral y obligatoria reduzca estos contagios y permita que jóvenes enfrenten la sexualidad de manera informada y responsable.
Generado el 8 jul 2026
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