El proyecto prohíbe que las empresas eléctricas carguen al Valor Agregado de Distribución (VAD) —la tarifa que pagan los usuarios por el uso de las redes— las multas, compensaciones e indemnizaciones que deben pagar por cortes de luz o incumplimientos. Estas obligaciones deberían financiarse con las ganancias de las empresas, no con dinero de los clientes.
Las tarifas eléctricas en Chile han subido aproximadamente 70% desde 2022, generando una crisis de costo de vida para las familias. Actualmente, los usuarios pagan un 0,52% adicional en sus boletas para financiar compensaciones por cortes de luz que las empresas deben pagar por ley. El proyecto busca que las empresas asuman directamente estos costos con sus propias ganancias, en lugar de trasladarlos a consumidores que ya enfrentan alzas significativas y servicios deficientes con cortes frecuentes.
Generado el 8 jul 2026
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