El proyecto permite que jóvenes entre 14 y 18 años se inscriban voluntariamente para trabajar como vocales de mesa en elecciones y plebiscitos. Cada mesa tendría máximo dos menores de edad, asegurando que la mayoría sean ciudadanos con derecho a voto. Los adolescentes recibirían capacitación y compensación económica igual a la de otros vocales.
Busca fortalecer la participación democrática y la formación cívica de los jóvenes en un contexto donde existe desconfianza hacia el sistema político. Aunque los jóvenes muestran poco interés en política tradicional, participan activamente en iniciativas comunitarias. Esta medida crearía un puente entre la participación comunitaria y las instituciones democráticas, integrando a los adolescentes en procesos electorales relevantes y promoviendo su sentido de pertenencia al sistema político.
Generado el 8 jul 2026
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