El proyecto propone establecer obligaciones de eficiencia energética en tres áreas: que las grandes empresas industriales y mineras (con consumo anual superior a 50 tera-calorías) implementen sistemas de gestión de energía y auditorías periódicas; que los vehículos nuevos cumplan con estándares máximos de emisiones de CO2; y que las viviendas nuevas muestren una etiqueta de eficiencia energética al momento de su venta.
Chile está rezagado en regulación de eficiencia energética comparado con países desarrollados y latinoamericanos. La eficiencia energética reduce costos operacionales (ahorros estimados de US$1.200 millones anuales en industria), disminuye emisiones de CO2 (38 millones de toneladas anuales al 2035), mejora la competitividad empresarial, crea empleos en servicios energéticos, reduce la contaminación local que afecta la salud, y ayuda a Chile a cumplir compromisos climáticos internacionales. Para las familias, mejora la calidad de vida al reducir costos de calefacción e iluminación en viviendas.
Generado el 8 jul 2026
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