El proyecto exige que las etiquetas de leche y productos lácteos indiquen claramente el país donde se ordeñó la leche, las transformaciones que ha sufrido el producto, y en caso de importados, el nombre y domicilio del importador. Además, define que solo puede llamarse "leche" el producto extraído directamente de la ubre de vaca.
El proyecto busca mejorar la transparencia en el mercado lácteo permitiendo que consumidores e importadores conozcan el origen y características de los productos. Esto protege a los productores locales frente a la competencia internacional, asegura información clara al consumidor sobre lo que compra, y alinea la normativa chilena con estándares internacionales de la OMS y FAO. Es especialmente relevante para la economía del sur del país, donde la producción lechera es importante.
Generado el 8 jul 2026
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