El proyecto elimina el Aporte Fiscal Indirecto (AFI), un subsidio que el Estado entregaba a universidades según los puntajes de la PSU de sus estudiantes. Para 2017 establece una transición con $2.000 millones para que las instituciones se adapten gradualmente a esta pérdida de financiamiento.
El AFI se considera un mecanismo regresivo que profundiza la inequidad: al distribuirse según puntajes PSU, favorece principalmente a estudiantes de familias de mayores ingresos, ya que los resultados de la PSU están fuertemente correlacionados con el nivel socioeconómico. Su eliminación busca reducir esta reproducción de desigualdad en el acceso a educación superior de calidad y avanzar hacia un sistema más equitativo.
Generado el 8 jul 2026
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