Reducir la jornada laboral máxima de 45 a 40 horas semanales de forma progresiva, manteniendo los salarios actuales. También busca que el tiempo de colación sea considerado como tiempo trabajado y ajusta regímenes especiales para conductores y trabajadores de hoteles.
Actualmente los trabajadores chilenos laboran 45 horas semanales, más que el promedio de países OCDE desarrollados (29-36 horas). El proyecto argumenta que reducir la jornada mejora la calidad de vida, permite tiempo para familia y educación, aumenta la productividad real del trabajo, y reconoce el valor del trabajo asalariado. Busca traducir el crecimiento económico en beneficios concretos para los trabajadores, no solo para reducir pobreza sino para disminuir desigualdad.
Generado el 8 jul 2026
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