El proyecto elimina la prohibición que existe actualmente para que las mujeres se casen nuevamente dentro de 270 días después de que termina un matrimonio. Esta restricción ya no es necesaria porque hoy existen pruebas de ADN que pueden determinar con certeza quién es el padre de un hijo, lo que resolvía el único problema que justificaba la norma antigua.
La norma actual discrimina a las mujeres al imponerles una espera obligatoria para casarse nuevamente, mientras que los hombres pueden hacerlo inmediatamente. Esta restricción se creó hace siglos para evitar confusión sobre quién era el padre de los hijos, pero hoy los avances científicos (pruebas de ADN con 99,999% de certeza) hacen innecesaria esta protección. Además, la norma obliga a las mujeres a gastar dinero en abogados y enfrentar trámites judiciales si quieren casarse antes del plazo, lo que genera desgaste psicológico y económico innecesario.
Generado el 8 jul 2026
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