El proyecto modifica la ley sobre tarjetas de crédito para ampliar la protección de usuarios frente a fraudes. Establece que los usuarios no son responsables por operaciones fraudulentas que desconocen (como clonación de tarjetas o robo de datos), obliga a los bancos a devolver el dinero defraudado en 24 horas sin condiciones adicionales, y responsabiliza a los emisores por mantener medidas de seguridad adecuadas en sus sistemas de pago.
El fraude con tarjetas se ha duplicado en Chile entre 2014 y 2015, y a nivel internacional genera pérdidas enormes. La ley actual solo protege a usuarios cuando pierden físicamente la tarjeta y avisan al banco, pero no cubre casos de clonación o robo de datos que ocurren sin que el usuario se entere. El proyecto busca equilibrar la responsabilidad: proteger a consumidores indefensos ante fraudes que no pueden prevenir, mientras obliga a bancos a invertir en seguridad real en lugar de trasladar costos mediante seguros obligatorios o cláusulas que eximen su responsabilidad.
Generado el 8 jul 2026
Generado el 8 jul 2026