El proyecto reconoce legalmente que los grados académicos de licenciado que son "terminales" (es decir, que habilitan por sí solos para ejercer una profesión y no requieren un título profesional adicional) deben ser tratados como equivalentes a un título profesional. Además, obliga a las universidades a especificar claramente en sus estatutos cuáles son estos grados terminales.
Actualmente existe confusión y disparidad en cómo se trata a los licenciados terminales: algunos son reconocidos como equivalentes a títulos profesionales (como Licenciado en Historia o Filosofía) mientras que otros no, según criterios de la Contraloría. Esto genera discriminación: personas con licenciaturas terminales no pueden acceder a beneficios de gratuidad, no pueden inscribirse en el Registro Público de Profesionales, y no califican para asignaciones profesionales, a pesar de tener la misma formación y capacidad para ejercer su profesión. El proyecto busca uniformar esta situación y garantizar igualdad ante la ley.
Generado el 8 jul 2026
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