El proyecto obliga a las empresas de telefonía, televisión e internet a enterrar bajo tierra los cables aéreos que actualmente cruzan los monumentos históricos declarados, en un plazo de 3 años. Busca mejorar la apariencia visual y el valor patrimonial de estos lugares históricos, que hoy se ven afectados por la contaminación visual de los cables.
Los monumentos históricos son parte de la identidad y patrimonio cultural del país. Actualmente, los cables aéreos de múltiples operadores afectan la apariencia visual de estas edificaciones y espacios, deteriorando su valor histórico, arquitectónico y turístico. El soterramiento mejoraría la estética urbana, permitiría mayor visibilidad de las fachadas históricas y potencialmente aumentaría el atractivo turístico y cultural de estas zonas.
Generado el 8 jul 2026
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