El proyecto regula quién puede vivir, quedarse y viajar hacia y desde Isla de Pascua. Establece que la mayoría de las personas pueden permanecer máximo 30 días, pero hay excepciones para trabajadores, funcionarios públicos, políticos y familiares de residentes. Además, crea un sistema para medir cuántas personas puede soportar la isla según su capacidad ambiental, con medidas que se activan si se supera ese límite.
Isla de Pascua enfrenta presión poblacional creciente: su población se proyectaba crecer 30% hacia 2020, concentrada en un área muy pequeña (86% en Hanga Roa). Esto amenaza su frágil ecosistema, sus acuíferos de agua dulce, sus más de 25 mil sitios arqueológicos y su patrimonio cultural. El turismo crece aceleradamente (de 36 mil visitantes en 2007 a 66 mil en 2014). La ley busca proteger el territorio mediante control demográfico, respetando derechos constitucionales y los derechos del pueblo Rapa Nui, que fue consultado en el proceso legislativo.
Generado el 8 jul 2026
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