El proyecto busca abrir la competencia en el mercado de pagos electrónicos en Chile, que actualmente es dominado por Transbank. Para ello, obliga a los bancos a crear una interfaz técnica (API) que permita a terceros ofrecer servicios de pago alternativos, y prohíbe que los bancos negocien comisiones de forma conjunta con los comercios, permitiendo que cada banco negocie individualmente.
El mercado de pagos en Chile es prácticamente monopólico: Transbank es el único operador importante, es propiedad de los bancos, y cobra comisiones que los bancos negocian conjuntamente. Esto limita la innovación tecnológica, restringe las opciones de pago disponibles (especialmente para pequeños negocios), y genera precios más altos de lo que habría con competencia. El proyecto busca permitir que nuevas empresas compitan, lo que debería traer mejores tecnologías, más opciones de pago y menores costos para comercios y consumidores.
Generado el 8 jul 2026
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