El proyecto obliga a las empresas distribuidoras de energía a pagar el costo completo de retirar y reponer el empalme y medidor de los usuarios cuando estos se dañen por desastres naturales (terremotos, tsunamis, aluviones) en zonas declaradas en catástrofe, en lugar de cobrar estos costos a los damnificados.
Tras desastres naturales como terremotos, muchas personas pierden sus viviendas y necesitan reestablecer el servicio eléctrico en nuevas viviendas de emergencia. Actualmente, las empresas eléctricas cobran a estos damnificados por el retiro y reposición del empalme y medidor, lo que representa un costo adicional para personas que ya lo perdieron todo. El proyecto busca que estas empresas asuman estos costos cuando el daño se debe a fuerza mayor, considerando que el servicio eléctrico es esencial y que estas empresas operan como concesionarias de un servicio público.
Generado el 8 jul 2026
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