El proyecto prohíbe instalar estructuras conmemorativas (como animitas, altares, murales o mausoleos) en espacios públicos y en propiedades privadas visibles desde ellos, así como realizar rituales funerarios violentos o intimidantes en la vía pública. También restringe la cobertura mediática que exalte a personas fallecidas vinculadas a crimen organizado o que glorifique la muerte.
El proyecto busca proteger el espacio público como bien común, evitando su apropiación simbólica por grupos criminales y previniendo que rituales funerarios violentos o la glorificación de delincuentes normalicen la violencia, especialmente entre menores. Intenta recuperar la neutralidad y seguridad del entorno urbano sin restringir el derecho al duelo privado o la libertad de culto.
Generado el 8 jul 2026
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