El proyecto obliga a los bancos, financieras e Isapres a usar contratos de adhesión estandarizados (con cláusulas idénticas) para cada producto o servicio que ofrecen, de modo que los consumidores puedan comparar fácilmente las condiciones entre distintos proveedores antes de contratar.
Actualmente, cada banco e Isapre redacta sus propios contratos con cláusulas distintas, lo que impide que los consumidores comparen realmente las opciones disponibles. Esta asimetría favorece a las empresas y debilita la capacidad de elección de las personas. La estandarización busca equilibrar esta desigualdad, permitiendo que los consumidores tomen decisiones informadas y comparables, especialmente en sectores sensibles como finanzas y salud.
Generado el 8 jul 2026
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