El proyecto obliga a escuelas y bibliotecas públicas a tener ejemplares físicos de la Biblia disponibles para consulta y préstamo de estudiantes, docentes y familias como material complementario para la asignatura de Religión, priorizando zonas rurales y vulnerables.
El proyecto busca reducir la brecha de acceso a material educativo en contextos vulnerables, reconociendo que la Biblia es un texto de valor espiritual, histórico, ético y literario usado en la formación religiosa escolar. Argumenta que su lectura fortalece la comprensión lectora y la alfabetización, especialmente en niños y jóvenes, y respeta el derecho de las familias a educar según sus convicciones religiosas en una asignatura optativa.
Generado el 8 jul 2026
No fue posible generar este resumen — reintentando automáticamente.