El proyecto permite que cruceros y barcos de pasajeros con bandera extranjera naveguen entre puertos chilenos, pero solo si tienen capacidad para 400 o más pasajeros, o si no hay disponibilidad de barcos chilenos en esa ruta. Busca atraer más turismo de cruceros al país sin desproteger completamente a la industria naviera nacional.
Chile ha perdido competitividad en turismo de cruceros: entre 2008 y 2011 disminuyó 40% la llegada de cruceros y 46% de pasajeros, dejando de percibir más de US$35 millones anuales. La actual ley reserva el cabotaje de pasajeros solo a barcos chilenos, lo que impide que cruceros extranjeros naveguen entre puertos nacionales. Otros países como Brasil liberalizaron esto y ganaron mercado. El proyecto busca recuperar ingresos turísticos y posicionar a Chile como destino de cruceros, aprovechando su larga costa y atractivos naturales, mientras mantiene protecciones mínimas para la marina mercante nacional.
Generado el 8 jul 2026
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