El proyecto regula cómo las empresas pueden cambiar los términos de los contratos que los consumidores firman. Exige que las empresas avisen por escrito al menos tres veces con 30 días de separación, que el consumidor acepte explícitamente (no basta el silencio), y que espere 60 días antes de que el cambio entre en vigencia. El consumidor puede rechazar el cambio o terminar el contrato en cualquier momento.
Actualmente, las empresas pueden cambiar unilateralmente los términos de los contratos de adhesión (aquellos que el consumidor no negocia), a menudo sin avisar adecuadamente o considerando el silencio del consumidor como aceptación. Esto ha generado desconfianza generalizada y sensación de desprotección. El proyecto busca equilibrar la relación entre consumidores y proveedores, asegurando que los cambios sean transparentes, justificados y requieran consentimiento real del consumidor, no solo su inactividad.
Generado el 8 jul 2026
Generado el 8 jul 2026