El proyecto crea un sistema de bonificaciones estatales para micro y pequeñas empresas que realicen actividades de repoblamiento y cultivo de algas marinas nativas. Los beneficiarios pueden acceder a estas bonificaciones postulando a programas o concursos públicos, y el pago se efectúa una vez comprobado el impacto positivo en la recuperación de la cobertura algal.
Chile es uno de los mayores productores mundiales de algas (380 mil toneladas en 2010), pero la producción proviene principalmente de la explotación de praderas naturales, generando sobreexplotación y baja recuperación. El proyecto busca reducir la presión sobre estos ecosistemas naturales mediante incentivos para el cultivo y repoblamiento, diversificando la actividad de pescadores artesanales, aumentando la disponibilidad de algas para la industria procesadora y de acuicultura, y generando empleo en las regiones costeras. Las algas tienen múltiples aplicaciones económicas (alimentos, cosméticos, farmacéutica, biocombustibles) y en 2012 las exportaciones superaron los US$ 220 millones.
Generado el 8 jul 2026
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