El proyecto permite que las viviendas, edificios e industrias separen el agua de duchas, lavamanos y lavaplatos (aguas grises) para tratarla y reutilizarla en riego, descarga de inodoros, limpieza y otros usos no potables. Esto requiere autorización previa y cumplir con estándares de calidad según el uso. Se estima ahorrar unos 50 litros de agua por persona al día.
Chile enfrenta una crisis hídrica prolongada, especialmente en el norte, agravada por sequía, contaminación y uso ineficiente del agua. La reutilización de aguas grises es una práctica comprobada en otros países (California desde 1890, Túnez con 78 millones de metros cúbicos anuales) que permite ahorrar agua significativamente. Actualmente no existe normativa que permita o promueva estos sistemas en Chile, pese a su potencial para mejorar la disponibilidad hídrica en zonas críticas.
Generado el 8 jul 2026
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