Crear un contrato de trabajo especial para estudiantes de educación superior entre 18 y 24 años, que permita trabajar con jornada reducida (máximo 30 horas semanales) con posibilidad de interrumpir la jornada para asistir a clases, sin que los ingresos afecten el acceso a becas, créditos o subsidios de financiamiento de estudios.
En Chile, el desempleo juvenil (18-24 años) duplica la tasa general, alcanzando 15,9%. Muchos jóvenes no trabajan durante sus estudios por temor a perder becas o subsidios si aumentan los ingresos familiares, o porque los contratos laborales normales no se adaptan a horarios académicos. Este proyecto busca reducir el desempleo juvenil, permitir que estudiantes financien sus estudios trabajando, y que acumulen experiencia laboral sin sacrificar su formación académica.
Generado el 8 jul 2026
Generado el 8 jul 2026