El proyecto obliga a todos los buses de transporte escolar a instalar un sistema GPS que muestre la ubicación en tiempo real del vehículo y una cámara de video que grabe lo que ocurre dentro del bus. Los registros de video deben guardarse por al menos dos años.
El transporte escolar ha crecido significativamente en la última década. Aunque está regulado, existen riesgos de seguridad física y psicológica para los menores dentro de los vehículos, incluyendo bullying, matonaje y posibles abusos. La falta de monitoreo impide detectar estos problemas. El proyecto busca proteger a los escolares mediante tecnología que permita a los padres conocer la ubicación del bus en tiempo real y genere un registro de lo que sucede en el interior, disuadiendo conductas inapropiadas y permitiendo investigar incidentes.
Generado el 8 jul 2026
No fue posible generar este resumen — reintentando automáticamente.