El proyecto obliga a las salas de cine a exhibir películas chilenas y latinoamericanas en una proporción mínima (al menos una tercera parte del total de películas extranjeras exhibidas). Además, establece que las películas nacionales que logren cierta cantidad de espectadores en su primera semana deben mantenerse en cartelera una semana más, para proteger la industria cinematográfica nacional frente a la competencia de grandes distribuidoras extranjeras.
La industria cinematográfica chilena enfrenta desventajas competitivas frente a grandes productoras extranjeras que tienen alianzas con cadenas de cines multipantalla. Sin protección, las películas nacionales tienen menos oportunidades de ser exhibidas y de recuperar inversión. Esta medida busca garantizar espacios en pantalla para el cine nacional, permitir que películas con buena acogida se mantengan en cartelera, y fortalecer una industria cultural que forma parte del patrimonio e identidad nacional.
Generado el 8 jul 2026
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