El proyecto obliga a los concesionarios de carreteras interurbanas a levantar las barreras de peaje cuando se acumulen más de 100 vehículos en la plaza, permitiendo el paso sin pago inmediato. Los usuarios tendrían 30 días para pagar, y las concesionarias deberían contar con sistemas de fotografía para identificar patentes y cobrar después.
Los fines de semana largos generan cuellos de botella en los peajes que pueden alcanzar varios kilómetros, causando molestias a miles de automovilistas. Aunque existen proyectos de modernización como el Tag Interurbano, su implementación es lenta y aún ineficiente. Esta medida busca aliviar el congestionamiento de forma inmediata mientras se perfecciona el sistema de pago electrónico, permitiendo que los usuarios no queden detenidos durante horas esperando pagar.
Generado el 8 jul 2026
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