El proyecto propone establecer una moratoria de 10 años que impida el ingreso, reproducción y producción de organismos genéticamente modificados (transgénicos) en el territorio nacional para cultivo o crianza con fines agropecuarios. Además, obliga a etiquetar con claridad los alimentos transgénicos que se comercialicen internamente, indicando su origen en un espacio no menor al 20% del envase.
El proyecto aborda la preocupación sobre los posibles efectos negativos de los cultivos transgénicos en la salud humana, el medio ambiente y la biodiversidad. Busca proteger la biodiversidad nativa de Chile (considerado un hotspot mundial), evitar la contaminación de cultivos convencionales y orgánicos, y resguardar sectores como la apicultura que ha sufrido pérdidas económicas por contaminación con polen transgénico. La moratoria permitiría fortalecer la evaluación científica independiente y desarrollar regulaciones más rigurosas, siguiendo el modelo europeo de precaución. También busca garantizar el derecho de los consumidores a conocer qué alimentos contienen transgénicos.
Generado el 8 jul 2026
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