El proyecto crea una nueva legislación concursal que reemplaza el antiguo sistema de quiebras. Establece dos procedimientos principales para empresas: reorganización (para salvar negocios viables) y liquidación (para cerrar empresas no viables). Introduce un procedimiento especial de renegociación para personas naturales endeudadas, permitiendo acuerdos con acreedores sin pasar por liquidación.
El sistema actual de quiebras (30 años de antigüedad) es lento, caro e ineficiente: los procedimientos duran 4,5 años en promedio (vs. 1-2 años en otros países), recuperan solo 25,5% de créditos (vs. 80-90% en OCDE), y cuestan 15% del activo (vs. 1-7% internacionalmente). Esto desalienta a emprendedores de reintentar tras fracasos y deja la mayoría de insolvencias en la informalidad. La reforma busca acelerar procesos, mejorar recuperación de créditos, reducir costos, y permitir que empresas viables se reorganicen en lugar de liquidarse innecesariamente.
Generado el 8 jul 2026
Generado el 8 jul 2026