El proyecto precisa cuándo un empleador puede terminar un contrato de trabajo por caso fortuito o fuerza mayor (como un terremoto). Establece que solo puede hacerlo si el evento causa imposibilidad absoluta de seguir dando trabajo, considerando las funciones y lugar del trabajador. Además, el empleador no puede haber contribuido al evento o sus efectos por incumplimiento de normas de seguridad o mantención del lugar de trabajo.
Tras el terremoto de febrero de 2010, muchos trabajadores fueron despedidos invocando fuerza mayor sin recibir indemnización por años de servicio. El proyecto busca evitar abusos en esta causal, protegiendo la estabilidad laboral de los trabajadores en momentos de crisis mientras da seguridad jurídica a los empleadores sobre cuándo realmente pueden aplicarla. Esto es importante porque afecta el sustento de familias en situaciones de desastre.
Generado el 8 jul 2026
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