El proyecto despenaliza la interrupción voluntaria del embarazo en tres situaciones específicas: cuando la vida de la mujer corre peligro, cuando el feto tiene malformaciones incompatibles con la vida, y cuando el embarazo es resultado de una violación. En todos los casos, la decisión debe ser de la mujer, expresada por escrito y de forma libre.
Actualmente Chile penaliza el aborto en todas sus formas, situándolo entre los cuatro países más restrictivos del mundo. La prohibición absoluta no ha impedido que ocurran interrupciones de embarazo en condiciones de riesgo para la salud de las mujeres, generando desigualdades según nivel de ingresos. Organismos internacionales de derechos humanos han recomendado reiteradamente que Chile despenalice el aborto en estas tres causales. El proyecto busca proteger la vida y dignidad de las mujeres en situaciones extremas, permitiendo que accedan a atención médica segura en establecimientos de salud sin temor a persecución penal.
Generado el 8 jul 2026
Generado el 8 jul 2026