El proyecto obliga a los titulares de concesiones de acuicultura de especies exóticas (principalmente salmones) a remover los sedimentos y lodos que se acumulan en el fondo marino bajo sus instalaciones durante los períodos de descanso que establece la autoridad pesquera.
La acuicultura intensiva genera acumulación de heces, alimento no consumido y otros residuos en el fondo marino que degradan los ecosistemas bentónicos, alteran la calidad del agua y pueden propagar enfermedades a poblaciones de peces silvestres. Aunque la ley ya responsabiliza a los concesionarios de mantener el equilibrio ecológico, no especifica explícitamente la obligación de remover sedimentos. Esta modificación busca hacer operativa esa responsabilidad ambiental y cumplir con el derecho constitucional a vivir en un medio ambiente libre de contaminación.
Generado el 8 jul 2026
Generado el 8 jul 2026